sábado, enero 31, 2009

Pecera


Veo los carros pasar, el ruido de la ciudad me parece lejano y se combina con la música que sale de mis audífonos, un movimiento brusco me hace apretar la mano contra el frío tubo metálico que pasa por encima de mi cabeza: mis habilidades de surfeo parecen estar al día. Me vuelvo a concentrar en los carros que corren apresurados: creen que con acelerar para llegar antes al semáforo y tocar el claxon ganarán minutos extras.

Llego a mi destino, el transporte público en esta ciudad es un asco, pero no hay de otra, prefiero tardarme y ser independiente. Recorro un estacionamiento enorme, la música sigue iluminando mis pasos, la vida a mi alrededor parece borrosa e irreal. Entro al establecimiento, recorro unos pasillos, encuentro lo que busco, lo pago y regreso a la parada.

Subo a otro autobus y esta vez hay lugares disponibles, me siento. Una niña sentada enfrente de mi sonríe, me parece graciosa; la niña habla pero no puedo escucharla, me quito los audífonos, la vida parece hacerse real, la niña deja de hablar y regreso a mi mundo: prefiero ser observadora que parte de la escena. Vuelvo mi atención una vez más a los carros, los conductores manejan de manera irracional, es sábado en la tarde ¿qué tanta prisa pueden tener?

Se me graba una frase que escucho en mi cabeza, va acompañada con música, Jumbo tiene mucha razón:


"El tráfico de la ciudad es la versión moderna de las estampidas de carácter animal"

6 comentarios:

B. dijo...

¿No has entendido? En cuanto más prisa tengamos, en cuanto más histeria acumulemos y en cuanto más ruido hagamos menos podemos escuchar nuestros pensamientos.

Por eso quiero un radio, ¿me compras uno?

dayanna* dijo...

Ok ok ok! ya entendí. Sí, sí te compro uno, pq el día que venía contigo de la escuela hasta yo podía oir tus pensamientos. Vaya nudos mentales.

Joel dijo...

oh si, DFeño caos! jajaja

Yo manejo y es estrezante, aunque los miércoles hago uso del metrobus pa no extrañar los arrimones jajaja

Un beso

B. dijo...

Mmmmmm, ¡quiero mi radio ya!

Roque dijo...

Que rico, ahora en bici... jaja.

Anónimo dijo...

lo bueno es que tienes chofer(es, entonces andar en camión es tan de vez en cuando que te resulta fascinante.