sábado, mayo 22, 2010

Otra vez

Pensé que no volvería a pasar por ahí. Una historia más detrás de esta ventana, unos ojos que no se encontrarán con los míos, unos labios que jamás probaré y unas manos que nunca me harán vibrar.

Y te veré correr, te escucharé reir y cerraré los ojos para disfrutar de tu aroma. Todo detrás de mi ventana.

domingo, abril 11, 2010

Sobre las tragedias

Sucede a menudo que las verdaderas tragedias de la vida se desarrollan de una manera tan poco artística, que nos hieren por su violencia cruda, por su incoherencia absoluta, por su absurda necesidad de significar algo, por su absoluta carencia de estilo. Nos afectan del mismo modo que la vulgaridad, nos dan una impresión de la pura fuerza bruta, y contra eso nos rebelamos. A veces, sin embargo, una tragedia que posee elementos artísticos de belleza atraviesa nuestra vida; si estos elementos de belleza son reales, despierta en nuestros sentidos el efecto dramático. Nos encontramos de pronto, no ya actores, sino espectadores de la obra, o mejor dicho, somos ambas cosas. Nos vigilamos a nosotros mismos, y el simple interés del espectáculo nos seduce.

El retrato de Dorian Gray
Oscar Wilde
(Fragmento)


jueves, abril 08, 2010

Añoraré...

Empiezo a creer que tengo vocación de wedding planner; no hay cosa que disfrute más que estar detrás de la organización de un evento. Puede ser un congreso, una conferencia, una fiesta, un viaje, una cena con amigos, un festival de talentos o un taller para jóvenes. Planear me llena de vida, quizá sea por eso que me cuesta tanto aterrizar las cosas en mi vida: disfruto tanto la planeación que pocas veces me atrevo a dar el siguiente paso. Para los eventos es diferente, la planeación me emociona y cuando se concreta todo me lleno de euforia.

Sé que lo añoraré mañana, mientras mis mejores amigos disfruten de los frutos de sus esfuerzos. Cuando pronuncien las palabras de inauguración, cuando la coordinadora de logística de salida para arrancar con la primer conferencia. Sé que mientras esté lejos cumpliendo mis deberes escucharé en mi mente las palabras que pronunciarán los maestros de ceremonias e imaginaré las célebres frases de los conferencistas. En fin...

Mañana será un gran día para muchos. Mañana el esfuerzo de meses se transformará en una de las mejores sensaciones que podrán vivir los organizadores. Yo pensaré desde lejos que amé que me dejaran participar un poco, que disfruté las pocas juntas a las que pude asistir, que me encantó verlos trabajar, que estoy orgullosa de su logro y que muero de ganas de poder estar ahí.

¡Éxito amigos!

Lo siento si esto terminó siendo una cursilería.

Felicidades, el Primer Congreso de Relaciones Internacionales, Más allá del Bicentenario: Las revoluciones necesarias para América Latina, está aquí y será todo un éxito en un par de horas.


miércoles, abril 07, 2010

Deja vu

Deja vu las palabras hirientes que salieron de mi boca, deja vu las palabras sarcásticas que salieron de la tuya.

Como si hubiera escuchado esa conversación mil veces sentí el momento. Como si cada tanto tiempo la historia se repitiera. Como si necesitara alejar así a alguien tan importante. Como si no salieran de mi cabeza el entramado de historias que nadie más ve ni percibe.

Y una vez más me pregunto qué pasó y por qué. Me pregunto cuántas veces volverá a pasar. Me pregunto si mañana me levantaré con una sensación diferente, mañana se habrán borrado las marcas y simularemos que nunca pasó nada.


domingo, marzo 21, 2010

Afuera

Tenía 12 años cuando vi por primera vez a través de la ventana. Crecí con la idea de que las ventanas eran de mal gusto, que mirar al exterior era añorar algo que nunca tendría y que no valía la pena.

Por lo general mis cortinas estaban cerradas, a veces las corría un poco para dejar pasar la luz, en otras ocasiones me conformaba con la llama de la vela encendida en la esquina derecha de la habitación.

Esa mañana desperté con los rayos de sol en mi cara. Abrí los ojos malhumorada y me levanté. Mi intención no era asomarme, sino cerrar la cortina; todavía esperaba dormir un par de horas más. No sé si fue la luz incandecente que emanaba del sol lo que atrapó mi mirada o ese azul del cielo que jamás había visto. Tuve una sensación muy extraña: mi mente me decía que debía alejarme de ahí pero mi cuerpo no respondía, las imágenes que llegaron a mi cerebro eran más fuertes que la razón.

Desde ese día me siento todos los días en este sillón. Han pasado ya 20 años desde la primera vez que me asomé hacia el exterior. Todos los días añoro poder vivir en ese mundo. A toda hora me pregunto qué hice en mi vida pasada para merecer este castigo.

martes, febrero 23, 2010


El miedo que nos invade cuando la vida es incierta es paralizador. Todo parece venirse abajo. El frío rodea nuestro andar y las luces se apagan poco a poco. Salir de esta oscuridad es grandioso.





jueves, diciembre 31, 2009

Te vas 2009

Hace justo un año escribí un post para sacudirme el 2008 y abrirle la puerta a un año nuevo. Mis expectativas eran nulas, había tenido un cierre de año difícil y lo menos que quería era planear y toparme con pared de nuevo. Mi deseo más profundo era pasar el cierre del año sin tener que lamentar nada, en un lugar lejano, rodeada de gente con la que usualmente no convivo en este día. Al final terminaré un año más en casa, compartiré los últimos minutos con mi familia y veré a los amigos de siempre.

De lo que pensé ese día a como terminó hoy, hay un abismo enorme. El 2009 fue un año mucho mejor de lo que me pude haber imaginado. Terminé la mejor etapa de mi vida que hasta ahora he vivido, la cerré de la mejor manera posible: un viaje, un beso, muchos abrazos, millones de conversaciones y un gran cambio. Quizá no estoy como esperaba estar pero sin duda estoy mejor. Al final mi viaje fue más grande de lo que esperaba, a un lugar más lejos y menos imaginado.

Hace también un año escribí aquí que regresar no era lo mío. Que no debía cometer ese error. Hoy que estoy de vuelta creo que no debo descartar una opción sin probarla. No puedo juzgar como buena o mala una decisión de la cual no he experimentado sus consecuencias. Y aquí estoy, dispuesta a jugármela, llena de dudas. Y así es, extraño lo que dejé, no sé si lo soportaré, pero de lo que estoy segura es que pondré todo mi esfuerzo.

Adiós 2009, gracias por devolverme al ruedo. Bienvenido 2010, no sé que esperar de ti, pero adelante, entra, aquí estoy.


martes, diciembre 29, 2009

El desierto


No es la arena, ni la vista. No es el clima, ni el olor. No son los paisajes que penetran los ojos de los que observamos. Tampoco es la sensación de ser libre, ni la calma que se respira. No es la nada que envuelve todo. No es la noche llena de estrellas, ni los cielos azules por la mañana. No son los atardeceres rojo con morado, ni el sol incandensente que acompaña los medio días. No son los camellos que transitan libremente, nis los beduinos que caminan por las dunas. Es el silencio. El silencio que aturde, que permite escucharme. Es el silencio que grita. Es lo que más extraño.