Reflexionaba hace
unos días sobre la situaciones que viven las mujeres en este país [la India]. Todos
los días se ven noticias de violaciones, de acoso y de machismo exacerbado.
Muchas mujeres no trabajan y las que sí no tienen las mismas oportunidades que
los hombres: en los altos puestos aún hay una brecha enorme entre el número de
mujeres versus el número de hombres en las grandes compañías.
El trato diferente no sólo es
para las locales, las extranjeras nos sentimos observadas, es mejor no usar
ropa que deje ver mucho de nuestras piernas o nuestros hombros. La ropa suelta
nos hace sentir más cómodas: hace menos calor y provoca menos miradas. En el metro y en los camiones, por cuestiones de seguridad hay vagones y asientos asignados sólo para mujeres, en las estaciones de tren hay espacios de espera reservados también. Las
opiniones de nuestros compañeros de viaje hombres valen más en un restaurante, para un
taxistas o con cualquiera que intente vendernos algo. Algunas veces al pedir
algo voltean a ver al hombre que nos acompaña para pedir su mirada de aprobación.
Por un momento comparé esta
situación con mi país y pensé, vaya, qué diferente es México. Después recordé
cuantas veces en restaurantes la orden la piden nuestros amigos y en muchas
conversaciones la gente espera que hable el hombre y no que opine la mujer.
Recordé también que existen miles de
amas de casa y muchas de ellas lo son porque su “marido no las deja trabajar”; y
de las que las que trabajan sufren la brecha entre puestos y salarios entre
hombres y mujeres que aún es grande.
Con el corazón un poco apachurrado pensé que al menos nos salvábamos en la
parte de la violencia y del acoso y zas que me encuentro con una columna de una
extranjera sobre el DF que me hizo sentir que leía sobre la India cuando se
refería a mi país. Mi primer reacción fue de negación, hasta pensé “que
exagerada” y después me puse a pensar si realmente en México las mujeres hemos
normalizado el acoso y la violencia y no somos capaces de verla en nuestro día
a día pero sí nos sorprende cuando pasa en otro país. Es eso, o quizá soy
demasiado etnocentrista.
La columna que menciono la pueden leer aquí: http://www.theguardian.com/theobserver/she-said/2014/aug/01/mexicos-macho-male-attitudes-women-murders-rape-dress?CMP=twt_gu
De paso, creo que la autora, si no es de aquí, al menos tiene ascendencia india.