Cuando vives un evento como participante lo disfrutas al máximo –siempre y cuando éste sea bueno- y te llevas grandes momentos en tu corazón y un muy buen sabor de boca; cuando te toca organizar un evento como el cual tú viviste, pero ahora para otra generación y nuevos chavos, es aún mejor: logras valorar todo el trabajo que conlleva la organización y realización del suceso y por lo tanto valoras más el tuyo.
El antepasado fin de semana, del 16 al 18 de marzo, se llevó a en el Campus Guadalajara el Congreso Nacional de Liderazgo. Este congreso no es cualquier suceso, es un evento institucional que se lleva a cabo cada año desde 1999 y al cual asisten alumnos las distintas PrepasTec en todo el país.
Para seleccionar a los participantes cada campus tiene un sistema diferente: en algunos por elección de los maestros, por habilidades que destacan en los campamentos carnero o por sobresalir en distintas actividades de liderazgo. Los alumnos que son seleccionados por su campus para el CNL deben ser una pareja –un chavo y una chava- de segundo semestre que aparte de representar a su campus se convertirán en los líderes de su generación; tendrán, después, la tarea de propagar los conocimientos adquiridos en ese fin de semana e invitar a sus compañeros a unirse a grupos estudiantiles para concretar acciones que traerán beneficios para su comunidad. Hace cuatro años, en el 2003, me tocó a mí ser seleccionada junto con Imer, fuimos en representación de nuestra generación al congreso, que fue celebrado en Campus Sonora Norte en Hermosillo, Sonora.
El evento de aquí fue todo un éxito –el del 2003, también-, en Campus Guadalajara tuvimos como participantes a 58 chavos y 18 tutores; hubo conferencias acerca de distintos temas como ciudadanía, análisis de la realidad social y liderazgo, un taller sobre la Carta Democrática Interamericana de la OEA y una mesa de diálogos acerca del compromiso social. Se presentó también una obra teatral acerca de la diversidad en el mundo actuada por niños del Instituto Hellen Keller y se les llevó a conocer e interactuar a Villa de los Niños. Los eventos sociales no podían faltar, hubo un tour por Guadalajara y se llevó a cabo la fiesta White Circus Party, que con motivos de circo hizo de una noche un momento inolvidable para todos.
Uno de los objetivos del congreso, aparte de ayudar a los participantes a tomar conciencia y enseñarles a emplear su liderazgo para el bien común, es seleccionar a la pareja líder que representará al Sistema Tec en el HOBY’s 39th World Leadership Congress (WLC) que se llevará a cabo del 19 al 27 de julio del presente año en Washington, D.C. Como pareja ganadora resultaron: Enrique Yépiz Mendivil de la Unidad Navojoa y Verónica Fiscal Gutiérrez de la Sede Celaya.
El evento estuvo a cargo de Grupos Estudiantiles y CUNAE –aquí es donde entro yo-; como Grupo CUNAE (Grupo Estudiantil del programa Águilas, o sea de liderazgo) participamos en las diferentes coordinaciones y como staff durante todo el congreso. La neta, no es por presumir, pero hicimos un gran trabajo en cuanto a logística, imagen (aquí coordinaba yo, no pregunten por qué, aún no lo descifro), atención a conferencistas, atención a participantes, etc.
Fueron tres días intensos donde tanto staff, como participantes, tutores y ponentes compartimos experiencias y aprendimos unos de otros. El CNL es un evento que trae frutos y lo puedo comprobar con hechos; no importa si la gente los –o nos- tacha de idealistas, los grandes cambios empiezan por pequeños pasos; México necesita jóvenes con ilusiones y ganas de trabajar, está lleno de pesimistas que no proponen; estos chicos, junto con los que creemos en ellos y en nuestro país, podemos marcar una diferencia.